Ayer, 26 de julio y como cada año, la Provincia de San Joaquín de Navarra celebra a su Santo Patrono. Según la tradición y junto con Ana fueron los padres de María, abuelos de Jesús y por tanto fiesta de todos los abuelos y abuelas.
Como se recordará, es el convento de Pamplona el primero de esta Provincia Religiosa. En esta Iglesia se venera a San Joaquín en una capilla preciosa de buen arte barroco.
Desde la mañana se encontraba iluminada, invitándonos a acercarnos a ella para pedir al Santo por nuestras necesidades y que surjan vocaciones al Carmelo Descalzo.
El momento central del día ha sido la Eucaristía presidida por el Padre Provincial, Antonio Viguri, acompañado del Consejo Provincial, casi al pleno, así como por otros Padres venidos de Vitoria, Guatemala, Santander, Roma, y los propios carmelitas que forman la comunidad local de Pamplona.
El coro carmelitano dirigido por el P. Arrastio envuelve la celebración de belleza y fervor.
En la homilía el Provincial, ha saludado a los presentes: Orden Seglar, Cofrades del Carmen y Familia Carmelitana en general.
Nos ha animado a cuidar a nuestros mayores, respetarlos y escucharlos porque de ellos podemos aprender mucho, tanto por sus palabras como por su vida.
La Provincia de Navarra, según se nos ha dicho, ha sido en el pasado madre de otras Provincias. Todavía hay algunos países de Latinoamérica y África que dependen de ella. Así, en un futuro muy próximo tanto las comunidades de Chile como de Perú formarán su propio comisariato, por lo que podrán caminar sin depender de Navarra. Esto es debido, gracias a las vocaciones que de allí están surgiendo. Lo mismo podrá ocurrir, en la misión de Malawi.
En el momento del ofertorio el P. Provincial ha impuesto las insignias carmelitanas a un matrimonio mayor, vecinos del barrio y, asiduos a la Iglesia, como homenaje a los abuelos que acuden desde antiguo a postrarse a los pies de la Virgen del Carmen.
Después de la celebración se suceden los saludos y buenos deseos de parte de todos para seguir formando una Familia en la que Jesús sea el Hermano mayor y la Madre Santísima del Carmen nos cuide como a sus hijos.
Una asistente
Provincia de San Joaquín de Navarra. Carmelitas Descalzos. 2010