Formación Permanente en la Provincia de S. Joaquín de Navarra.
Folio 77: 17 de mayo de 2010
Teresa de Jesús: Un modo femenino de acompañar (20)
Asunción Codes STJ
(Juan Carlos Ayesta)
6-. Realismo y libertad para decirnos verdades, para apostar por la utopía, para salvar de la confusión entre lo verdadero y falso de nuestra vivencia espiritual, para descentrarnos o librarnos de querer vivir esta “aventura humana” a fuerza de brazos…
NO IDEALIZA EL CAMINO DEL AMOR /AMISTAD
CP 7,1: En que trata de la misma materia de amor espiritual, y da algunos avisos para ganarle.
1. Es cosa extraña qué apasionado amor es éste, qué de lágrimas cuesta, qué de penitencias y oración, qué cuidado de encomendar a todos los que piensa le han de aprovechar con Dios para que se le encomienden, qué deseo ordinario, un no traer contento si no le ve aprovechar. Pues si le parece está mejorado y le ve que torna algo atrás, no parece ha de tener placer en su vida; ni come ni duerme sino con este cuidado (1), siempre temerosa si alma que tanto quiere se ha de perder, y si se han de apartar para siempre, que la muerte de acá no la tienen en nada, que no quiere asirse a cosa que en un soplo se le va de entre las manos sin poderla asir. Es -como he dicho- (2) amor sin poco ni mucho de interés propio. Todo lo que desea y quiere es ver rica aquella alma de bienes del cielo.
MIRADA REALISTA SOBRE NOSOTRAS MISMAS
F. 5, 16:
¡Oh válgame Dios, si entendiésemos cuánta miseria es la nuestra! En todo hay peligro, si no la entendemos. Y a esta causa nos es gran bien que nos manden cosas para ver nuestra bajeza. Y tengo por mayor merced del Señor un día de propio y humilde conocimiento, aunque nos haya costado muchas aflicciones y trabajos, que muchos de oración. ¡Cuánto más que el verdadero amante en toda parte ama y siempre se acuerda del amado! Recia cosa sería que sólo en los rincones se pudiese traer oración. Ya veo yo que no puede ser muchas horas; mas, ¡oh Señor mío!, ¡qué fuerza tiene con Vos un suspiro salido de las entrañas, de pena por ver que no basta que estamos en este destierro, sino que aun no nos den lugar para eso que podríamos estar a solas gozando de Vos!
OFRECE PAUTAS Y CRITERIOS PARA DISCERNIR UN CAMINO VERDADERO DE ESPIRITUALIDAD, el que nos va transformando
Carta a Jerónimo Gracián, 23 de octubre de 1576
No es maravilla. Mayor se me hace que teniendo tantas ocupaciones Pablo pueda tenerlas con José con tanto sosiego. Mucho alabo al Señor. Vuestra paternidad le diga que acabe ya de contentarse de su oración y no se le dé nada de obras del entendimiento cuando Dios le hiciere merced de otra suerte, que mucho me contenta lo que me escribe. El caso es que en estas cosas interiores de espíritu la que más acepta y acertada es, es la que deja mejores dejos; no digo luego al presente muchos deseos (que en esto, aunque es bueno, a las veces no son como nos los pinta nuestro amor propio); llamo dejos confirmados con obras, y que los deseos que tiene de la honra de Dios se parezcan en mirar por ella muy de veras y emplear su memoria y entendimiento en cómo le ha de agradar y mostrar más el amor que le tiene.
¡Oh!, que ésta es la verdadera oración, y no unos gustos para nuestro gusto no más y, cuando se ofrece lo que he dicho, mucha flojedad y temores y sentimientos de si hay falta en nuestra estima. Yo no desearía otra oración sino la que me hiciese crecer las virtudes. Si es con grandes tentaciones y sequedades y tribulaciones y esto me dejase más humilde, esto tendría por buena oración; pues lo que más agradare a Dios tendría yo por más oración; que no se entiende que no ora el que padece, pues lo está ofreciendo a Dios, y muchas veces mucho más que el que se está quebrando la cabeza a sus solas y pensará, si ha estrujado algunas lágrimas, que aquello es la oración.
Perdone vuestra paternidad tan largo recaudo, pues el amor que tiene a Pablo lo sufre; y si le parece bien esto que digo, dígaselo, y si no, no; mas digo lo que querría para mí. Yo le digo que son gran cosa obras y buena conciencia.
Provincia de San Joaquín de Navarra. Carmelitas Descalzos. 2010