Nació en Barcelona el 6 de marzo de 1880. Ingresó en la Compañía de Santa Teresa de Jesús el 27 de agosto de 1904. Ejerció con admirable celo y dedicación el apostolado de la enseñanza en varios colegios. Su vida religiosa se caracteriza por la límpida sencillez de una entrega total al amor de Dios y de los hermanos. El estallido de la guerra española la sorprendió en la Casa-Madre de Barcelona, en la que pasó largos años. Los desórdenes de los primeros días de la contienda hicieron de ella una de las primeras víctimas de Barcelona. Detenida por los milicianos con otra hermana de la misma comunidad, después de un día de tormentos morales, fue fusilada con otros religiosos prisioneros a las afueras de Barcelona la noche del 23 de julio de 1936. Murió tras una larga agonía en la que expresó su perdón a los verdugos, en las primeras horas del 24 de julio. Fue beatificada por Juan Pablo II el 29 de abril de 1990.
Oración
Dios, Padre de bondad infinita, que diste a la beata María Mercedes Prat, virgen, el espíritu de fortaleza para consumar en el martirio su oblación a ti y a la Iglesia; concédenos, por su intercesión, que , arraigados en la caridad de Cristo, nunca nos separemos de su amor. Por nuestros Señor Jesucristo.

María Pilar de S. Francisco de Borja nació en Tarazona, el día 30 de diciembre de 1877; Teresa del Niño Jesús y de S. Juan de la Cruz, en Mochales el 5 de marzo de 1909; María Ángeles de S. José, en Getafe el 6 de marzo de 1905. Las tres profesaron en el monasterio de S. José de las carmelitas descalzas de Guadalajara (España). Y las tres sufrieron el martirio el 24 de julio de 1936, después de confesar su fe en Cristo Rey y de hacer oblación de su propia vida por la Iglesia. Ellas son las primicias de innumerables mártires de la guerra civil española de 1936-1939. Fueron beatificadas por Juan Pablo II el 29 de marzo de 1987.
Oración
Oh Dios, fortaleza de los humildes, que de modo admirable infundiste a las beatas María Pilar, Teresa y María Ángeles, vírgenes, constancia en su martirio; concédenos, por su intercesión, que, así como ellas derramaron con generosidad gozosa la sangre por Cristo Rey, también nosotros mantengamos la lealtad a ti y a tu Iglesia hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
Provincia de San Joaquín de Navarra. Carmelitas Descalzos. 2010